Cuando eres un niño pequeño piensas que todo es eterno, que nada se acabará, y mucho menos tu felicidad. Me encantan los niños, son soñadores, son felices por ser quienes son.
A medida que vas creciendo, tus sueños se van acabando, te das cuenta de que es improbable que llegues a ser presidente de los Estados Unidos o un actor famoso; te vas dando cuenta de la realidad.
Pero solo cuando eres niño, disfrutas, ríes, lloras, te pegas con otros niños, comes, corres, duermes, te cansas, pintas…haces todo lo que te apetece; eres libre.
Y cuando creces, todo lo bueno se va acabando poco a poco…
Crecer es algo fascinante, pero nunca olvidemos el niño feliz que un día fuimos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario